Crónica que arranca en un lugar concreto
La esquina, el cartel escrito a mano, la conversación en la parada del colectivo. Trabajamos con lo que se ve y se escucha en el barrio, sin subirnos a un balcón para explicar cómo funciona la vida urbana. Eso hace que cada texto tenga olor a calle y no a informe.